28 de octubre de 2008

Mi amigo Veiga

Mi amigo Veiga me quiere mucho. A veces me gasta bromas y se ríe de mí. Pero me quiere mucho. Otras veces me pone un poco nerviosa porque me viene a buscar a casa y yo todavía no estoy arreglada y me tengo que peinar y ponerme guapa y esas cosas.. y entonces el se enfada mucho. Porque a mi amigo Veiga no le gusta nada esperar. No sé por qué. Creo que un día se debió de cansar de esperar. No sé por qué. Mi amigo Veiga es grande, grande, grande... casi que a veces me tengo que poner de puntillas para mirarlo a los ojos y reñirle o darle un beso en la mejilla por todas las noches que me acompaña de vuelta a casa, para que no me pase nada. Cuida de mi. Aunque quiere que aprenda a cuidarme sola. Mi amigo Veiga odia el calor. Por eso le gustan mucho los abanicos. Siempre ha sido un poco folclórica.
A veces mi amigo Veiga y yo vamos de excursión, porque a él le gusta mucho andar. Sobretodo esta temporada. Mi amigo Veiga tuvo un accidente. Yo pasé mucho miedo porque es mi amigo Veiga y lo quiero mucho. A veces nos vamos de excursión a la playa. A veces nos perdermos. Y a veces nos encontramos. A veces también discutimos, pero al día siguiente ninguno de los dos se acuerda. Mi amigo Veiga es un genio,porque tiene su propio vocabulario. Se inventa palabras. Luego hablamos en nuestro propio idioma. A mi no se me ocurren esas cosas. Mi amigo Veiga dice siempre:Y a mí, que te importa!.Mi amigo Veiga me llama por teléfono. Casi todos los días. Casi todos los días. Mi amigo Veiga me llamó por teléfono hace tiempo, cuando estaba triste. Y me alegró el día. Me sigue alegrando los días. Mi amigo Veiga es el mejor amigo del mundo.

2 comentarios:

O Traballador do Metal dijo...

Vamos a ver, puedo compartir que tu/mi amigo Veiga sea grande, grande, que lo es, pero no es menos cierto que si hay que hablar de algo grande que tenga tu/mi amigo Veiga son los dedos gordos de los pies. Son tan grandes que las chanclas del verano que tanto le gustan a tu/mi amigo Veiga sólo le sirven para poner en esos dedos. Son tan grandes esos dedos que las uñas le crecen a costa del crecimiento de las demás, y para cortarlas tiene pedir permiso al ayuntamiento y para tirarlas a la basura tiene que ser después de las 21 horas, y en bolsas que contengan claramente la leyenda "material biológico peligroso" igual que las que usa como protector sexual y que según lo acordado en el Protocolo de Kioto, deben ir cerradas con doble nudo y ser enterradas en lugares inhóspitos donde nunca jamás se dará ningún tipo de vida humana o vegetal... porque no podemos olvidar que nuestro amigo Veiga es como la energía atómica, es muy buena, muy segura y la más potente, pero no hay forma de deshacerse de sus residuos.

Ines dijo...

http://quienasesinoaleopoldine.blogspot.com/

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