1 de diciembre de 2008

Veinticuatro años

Veintricuatro años, como 24 horas de un día. Como un pestañeo. Pero veinticuatro años de Cristona son muchos años...y seguimos olvidándonos de los cumpleaños.De lo que no nos olvidamos es de todos los momentos que hemos compartido, faringitis, otitis, gastrointeritis, resaquitis, amoritis, conciertitis,bronquitis, sueñitis... Itis aparte y con unos cuantos vuelos perdidos a nuestras espaldas, recuerdo noches en vela, caídas en picado propiciadas por líquidos sin clasificar (el de los bares de la zona vieja y el de alguna que otra mancha inoportuna de gasolina a altas horas de la madrugada), carnavales en Madrid, sorteando nevadas a pulso, cigarros en el balcón de la Merced, con vistas al "mar", el londres bohemio de Cardozo Road y su cocina, visitas fugaces a Salamanca que acababan, como todo hace cinco años, viendo amanecer desde las ventanas circulares de un barco varado en el río, encierros voluntarios en el primer piso que nos vio nacer, e interminables castigos impuestos por Elías por no saber declinar el rosa rosae...Felicidades. Por ser Cristona. Y Gracias. Por haberme dejado compartir contigo todos estos años. Habrá que esperar al eterno reencuentro navideño y brindar por los restantes 24 y seguir cantando al filo de la madrugada, estemos donde estemos, haber si quedan taxis libres para el cielo papidubidapapidubaudaupapipupi

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