22 de febrero de 2008

Duelo




Somos más que cuerpo y mente. Cuando dejas de creer que puede pasar algo, la necesidad de calor es tan necesaria que a veces hasta te impide respirar. Los latidos del alma muerta te atormentan, dejan su olor en tu ropa, sus palabras escritas en las paredes, la ceniza de lo que fue. Somos algo más que grandes esperanzas. Somos sueños que nunca llegaron a cumplirse, somos noches en vela, somos los restos de la comida de ayer, recuerdos. Somos en definitva recuerdos de lo que algún día podremos llegar a ser. Aunque ahora no te lo creas, princesa.

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