31 de mayo de 2008

Pequeña


Siempre aparece ella. Cuando las cosas no salen como yo quiero. Fragilidad. Y te mira de arriba a abajo. Con los mismo ojos de la primera vez que la castigaron. Con la misma rabia de la última que no volvieron a buscarla. Demasiadas cosas en una semana. Demasiados mensajes en una noche. Intento poner un poco de control y orden y cualquier palabra que suene racional y madura pero ella no deja de cantar esa triste canción y yo solo puedo disimular y contar historias de chicas que no necesitan ningún príncipe azul que las rescate y las defienda del dragón. Y es cierto.No necesito príncipe azul. No necesito que me rescaten. No necesito que me defiendan. No necesito que me regalen los oídos, ni que me abran la puerta al salir del coche y dejen su chaqueta cuando aparece algún charco improvisado.Ni cenas, ni desayunos ni declaraciones de amor etreno, ni proposiciones indecentes de viajes al fin del mundo. No necesito ningún príncipe azul porque hace mucho que me di cuenta de que no quería ser princesa. Se la mitad de las cosas que ella intenta decirme. Sé lo que es dormir desnuda en cama ajena, probar labios que queman, acertados o equivocados, buscar ojos que la enseñen a mirar, tocar la felicicidad con la punta de los dedos y despertar en mitad de la calle, besos y vasos de licores altamente tóxicos, carreteras sin fin, estaciones desiertas con maletas vacías y algún que otro cigarro a escondidas en el baño del colegio.Se lo que es el amor y el desamor, la pasión y las ganas de dormir, los sueños compartidos y el sálvese quien pueda...Yo lo he vivido. Estoy acostunbrada a que nada salga bien.Pero ella no sabe todo eso. Y me observa con esa mirada inquietante que tanto temen los que saben de su facilidad para escapar y desaparacer, y me dice que no le gusta jugar sola. Y me canta bajito al oído.Y me pregunta qué quiere decir hasta luego. Y me pide que le busque a alguien que se siente a su lado y la escuche aunque no tenga nada que decir Y yo la miro y le digo a todo si mi niña. Ya crecerá.

1 comentario:

Dafiz dijo...

Sabes? prefiero verte así.. reflexiva, rayada, jodida, retorciéndote por dentro... Ahogándote como a un pececillo cuando lo sacan fuera del agua y el pobre no tiene el agua de donde saca el oxígeno para vivir. Pero el tío cabrón no desiste, aletea y pelea intentando sacar del aire lo que necesita para vivir, y patalea, y se queja, y se seguirá quejando mientras le quede aliento para hacerlo. ¿Si no que sentido tendría? ¿Bajamos los brazos y lo mandamos todo a la mierda? Recuerda mi teoría de la felicidad eterna. Esa que algún día te conté a modo de anécdota :P Para ser realmente feliz has de haberlo pasado realmente mal previamente, para poder saber cuando eres realmente feliz.

"Don de la palabra" decía alguno de tus primeras respuestas del blog. El tío era listo, lo cogió a la primera. Escribe. Escribe. Sólo escribe. Aunque no tengas nada que contar. Escribe. Muchos todavía no sabemos a donde vamos, ni lo que queremos, ni que o a quién buscamos, o si realmente estamos buscando o haciendo el tonto, no perdón.. EL TONTO cada dia, y cada noche. Pero tu sí. Tú lo sabes. APROVÉCHALO. Crece, sufre, descubre, explota, inventate, reinvéntate, vomita todo lo que tengas dentro y déjalo en papel. Al menos haz que no te quede nada pendiente, que lo que tengas que contar, lo has contado. Simplemente porque esa es tu manera de ver la vida, y porque tú lo has decidido. Te parece poco?

Ha sido casualidad, he encendido el ordenador y no sé porqué me he ido a ver tu blog. "Un pálpito", que diría tu hermana.... ha sido un buen pálpito de domigo por la mañana. Joder tía, COMO ME GUSTAN LOS DOMINGOS, incluso los casi perfectos...